Querida mujer, si estás leyendo este blog…. Es porque estás atravesando un momento de dificultad, enfrentando problemas que no esperabas y preguntándote cómo salir adelante. Hoy quiero hablarte desde el corazón y compartir un testimonio que sé que te inspirará y te dará fuerzas para seguir adelante.
Hace unos años, conocí a Mónica Rodríguez, una mujer de fe que enfrentó una de las pruebas más difíciles de su vida. Después de 14 años de matrimonio, recibió una traición que destrozó su mundo. Estaba sola, en un país extranjero, con el corazón roto y sin respuestas. Pero en medio de su dolor, Dios le habló y le dio tres instrucciones claras:
1. Callar
2. No defenderse
3. Adorarle
Mónica me comentó lo difícil que fue obedecer, especialmente cuando todo dentro de ella quería gritar, preguntar y buscar justicia. Pero decidió confiar en Dios y adorarlo, incluso en medio de su quebranto.
La adoración en medio del dolor
La adoración no elimina los problemas, pero nos da una nueva perspectiva para enfrentarlos. Katy Olivares, otra mujer de fe y ministra de alabanza en nuestra Iglesia Alpha & Omega Church, explicó que cuando adoramos, experimentamos la presencia de Dios de una manera transformadora.
“Cuando adoramos, la sanidad llega, las cargas desaparecen y somos renovados por su amor.”
Aunque la situación de Monica no cambió de inmediato, algo dentro de ella comenzó a sanar. En lugar de enfocarse en el dolor, eligió enfocarse en Dios, y eso le dio la fuerza para seguir adelante.
1. Adora en medio de la tormenta: Cuando eliges adorar a Dios, declaras que confías en su poder, incluso cuando no entiendes lo que está pasando.
2. Confía en que Dios pelea por ti: No necesitas defenderte ni luchar sola. Él está contigo, librando tus batallas.
3. Cree que el dolor no es el final: Dios tiene un propósito para cada proceso. Aunque hoy no lo veas, Su plan es perfecto.
Mónica pudo salir del otro lado de su prueba como una mujer restaurada. Hoy, es un testimonio de que Dios puede transformar cualquier situación, por más difícil que parezca.
Querida mujer, no estás sola
Quiero recordarte que, al igual que Mónica, tú también puedes encontrar fortaleza en Dios. La adoración puede ser tu refugio en medio de la tormenta. No importa cuán oscuro parezca el camino, Dios está contigo, y Él nunca te abandonará.
OREMOS JUNTAS
Pastora Mariam Delgado.
Querido Padre Celestial, hoy te entregamos nuestras cargas, nuestras preguntas y nuestras lágrimas. Sabemos que Tú eres un Dios fiel, que peleas nuestras batallas y nos das la victoria. Ayúdanos a confiar en Ti, a adorarte en medio del dolor y a recordar que en Tu presencia hay plenitud de gozo. Renueva nuestras fuerzas, Señor, y guíanos hacia el propósito que tienes para nuestras vidas. En el nombre de Jesús, amén.
Con cariño,