Cómo vencer el temor y activar tu autoridad en Cristo

Querida madre, quiero recordarte lo que nos dice Segunda de Timoteo 1:7: “Porque no nos ha dado Dios espíritu de temor, sino de poder, de amor y de dominio propio.” Dios no nos ha dotado de temor, así que cuando aparezcan esos pensamientos de miedo, es fundamental que no los recibamos. Si Dios no te los ha dado, ¿por qué deberías aceptarlos?

Como dice mi esposo Alberto, podemos no poder evitar que un pájaro vuele sobre nuestra cabeza, pero sí podemos impedir que haga nido en ella. Esto significa que, aunque los pensamientos de temor vengan a nuestra mente, tenemos el poder de desecharlos antes de que se arraiguen en nuestros corazones.

Cuando te sientas abrumada, tómate un momento para orar

La fe es nuestra aliada en los momentos de adversidad. Cuando los temores intentan doblegarnos, podemos aferrarnos a nuestra fe y recordar que Dios nos ha dotado de un espíritu de poder, amor y autocontrol. Prueba esto: cuando te sientas abrumada, tómate un momento para orar y dedicar tiempo a la Palabra de Dios. Agradece a Dios por Su poder, amor y dominio propio, y clama por Su ayuda.

Aquí hay un consejo práctico: comienza tu día con un versículo de la Biblia en el que encuentres fortaleza. Colócalo en algún lugar visible para que te lo recuerdes a lo largo del día. Una pequeña inversión de tiempo podría hacer una gran diferencia en tu forma de enfrentar desafíos.

Comienza cada mañana con agradecimiento

Querida mamá, la rutina puede ser una gran aliada en la construcción de una vida espiritual fuerte. Comienza cada mañana con agradecimiento y meditación. Dedica unos minutos a hablar con Dios y a repasar las promesas de Su Palabra.

Algunas acciones concretas que puedes implementar son:

1. Lectura Diaria de la Biblia: Dedica al menos 10 minutos en la mañana a leer la Palabra. Elige un libro de la Biblia y profundiza en él.
2. Journaling Espiritual: Escribe tus pensamientos, tus miedos y lo que Dios ha hecho en tu vida. Esto te ayudará a ver Su fidelidad manifestándose.
3. Oración en Comunidad: Únete a un grupo de mujeres que se reúnen para hablar de la Palabra y orar juntas. La comunión es fundamental para fortalecerte.

Recuerda, lo que alimentas en tu mente tiene un impacto en tu espíritu.

Dedicar tiempo a estar a solas con Dios puede ser transformador

En esos momentos de silencio, puedes escuchar Su voz y ser renovada en Su paz. Jesús, incluso en los momentos más difíciles, se retiró a orar y conectarse con el Padre (Lucas 5:16). Al imitar Su ejemplo, también podemos encontrar fuerza.

Te animo a que busques un espacio tranquilo, donde puedas simplemente estar con el Señor. Puede ser un rincón de tu casa, un parque, o incluso una habitación en tu hogar. Usa ese tiempo para desahogar tus preocupaciones y permitir que Dios te llene de Su paz.

OREMOS JUNTAS
Querido Padre Celestial, hoy te presento la vida de cada mujer que ha leído este blog. Fortalécela, renueva su esperanza y hazle sentir tu amor incondicional. Que cada temor se disipe en Su presencia, y que ella pueda caminar en el poder, amor y dominio propio que Tú le has dado. En el nombre de Jesús, Amén.

Con amor,

Pastora Mariam J. Delgado