¿Cuál es tu actitud en medio de la prueba?

¡Queridas hermanas en Cristo!

En la vida, todos pasamos por procesos, momentos en los que enfrentamos pruebas y situaciones difíciles. Pero ¿qué son estos procesos? Son esas pruebas y circunstancias en las que nos sentimos confrontados, sin entender el porqué, sin saber cómo vamos a reaccionar o cuál será nuestra actitud en medio de esos desafíos. Es importante que comprendas que los procesos revelan quiénes somos realmente, pero aún más, muestran en quién estamos confiando.

Cuando enfrentas una adversidad inesperada, como una mala noticia, un diagnóstico negativo de salud, problemas financieros, o una situación económica difícil, ¿cómo decides reaccionar? ¿Te inclinas hacia lo natural, hacia lo que ves y sientes, o buscas refugio en las promesas de Dios? Debemos aprender a identificar nuestra actitud en estas circunstancias. A veces, las pruebas y los obstáculos surgen no porque estemos en desobediencia, sino porque estamos haciendo lo correcto.

No todas las dificultades que enfrentamos son el resultado de nuestra desobediencia o de alejarnos del Señor. A veces, hacer lo correcto puede traer adversidades también, como sucedió con los tres jóvenes hebreos en la Biblia. Ellos decidieron no postrarse y adorar la estatua del rey, a pesar de la amenaza de ser lanzados al horno de fuego. Por su decisión de mantenerse firmes, fueron echados en ese horno y, para agravar la situación, se encendió el fuego siete veces más. Sin embargo, su fe inquebrantable en Dios los llevó a afirmar que Él los libraría del fuego, y así fue. Este ejemplo nos enseña que nuestra actitud en medio de las pruebas puede determinar cuánto tiempo pasamos en ellas.

Hay muchas áreas que se desarrollan en medio de los procesos, pero quiero ahora enfocarme en dos, muy importantes: 

1. DIOS TE FORTALECE EN LA PRUEBA:

En primer lugar, quiero decirte que la prueba no ha venido para aplastarte, sino para fortalecer tu fe y tu confianza en Dios. Al igual que los tres jóvenes hebreos, si pones tu confianza en las promesas de Dios, Él te fortalecerá con Su poderosa mano. Quiero que anotes y declares Salmos 34:19 cada día: “Muchas son las aflicciones del justo, pero de todas ellas le librará el Señor.” Esa aflicción es temporal, y Dios abrirá caminos para ti. No te quedarás en la prueba, porque esta situación no es permanente. Cuando tienes esta confianza, una fuerza interna surge en ti que te permitirá hasta reírte de la crisis y de la adversidad, porque mayor es el que está en ti que cualquier situación en el mundo. 

Mateo 11:28 nos dice: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.” Al entregar tus preocupaciones a Dios, Él te dará descanso, paz y una nueva esperanza.

2. LA PRUEBA COMO TESTIMONIO PARA OTROS:

En segundo lugar, tu prueba se convertirá en un testimonio para quienes te rodean. Dios usará tu experiencia para impactar la vida de otros, mostrándoles Su amor, misericordia y poder. A través de tu testimonio, otros verán cómo Dios te sostuvo y proveyó lo que necesitabas, y podrán recibir aliento para sus propias luchas.

Hoy quiero declarar sobre ti que los procesos no te van a aplastar. Tu confianza en Dios será fortalecida, y tú subirás a nuevos niveles en tu relación con Él. Dios no tiene límites; no hay nada grande o pequeño para Él. Si le crees, verás Su mano obrando a tu favor. Recuerda Isaías 40:31: “Pero los que esperan en el Señor tendrán nuevas fuerzas.” En momentos de debilidad, confía en esta promesa. Dios te dará nuevo vigor, una visión renovada y una esperanza nueva. 

El Salmo 46:1 dice “Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.” No temeremos, porque Dios todopoderoso nos librará y recuerda que el único derrotado es el enemigo, ¡tú no, tú Eres más que vencedora! Para ser más que vencedora, necesitas enfrentar las pruebas y obstáculos con la ayuda de Dios, venciendo por supuesto. En mi libro titulado Vencedora, exploro esta verdad, porque Dios te llama a ser vencedora, ¡más que vencedora!

Oremos juntas para que el Espíritu Santo nos ayude a mantener siempre la actitud correcta en medio de los desiertos y pruebas que nos toque enfrentar.

Amado Padre Celestial, te agradecemos por tu fidelidad en medio de nuestras pruebas. Ayúdanos a mantener una actitud de fe y confianza en Ti, incluso cuando enfrentamos dificultades. Fortalece nuestras almas y renueva nuestra esperanza en tus promesas. Que nuestras pruebas se conviertan en testimonios de tu amor y poder para aquellos que nos rodean, haciendo de que nuestra fe sea realmente inquebrantable. En el nombre de Jesús, Amén.

Con amor en Cristo,

Tu Amiga, Hermana y Pastora 

Mariam Delgado