El perdón despues del abuso

En este espisodio Florence Brigard nos cuenta como nace el deseo de ayudar a las personas. Para mí, servir y levantar comunidades no es solamente una actividad que realizo; es una pasión y una parte importante de mi propósito.

A través de Amazing Grace, he tenido la oportunidad de ayudar a niños en Haití, personas privadas de libertad y personas que viven en situación de calle en Miami. Ahora también tengo el privilegio de formar parte de Seeds of Life, una organización que busca levantar y restaurar a mujeres que han sufrido abuso y situaciones de vulnerabilidad.

Con el tiempo he aprendido algo que considero fundamental: el verdadero valor no está en cuánto dinero tenemos, sino en el impacto que podemos generar en la vida de otras personas.

✨El valor de ayudar a los demás

Uno de los versículos que ha marcado mi manera de ver la vida se encuentra en Eclesiastés 5:15, donde se nos recuerda que llegamos a este mundo sin nada y de la misma manera nos iremos.

Por eso, para mí es importante entender que mientras tenemos la oportunidad de ayudar, debemos compartir las bendiciones que hemos recibido.

Cuando estoy en una posición donde puedo ayudar a alguien, también entiendo que tengo mucho que agradecer.

Me encanta ver la sonrisa de una persona que recibe algo que no esperaba. Recuerdo especialmente cuando estaba en Haití junto a mi esposo. Muchas veces teníamos el carro lleno de cosas y salíamos buscando personas que estaban pasando necesidad.

Lo que más me impactaba no era solamente entregar algo.

Era ver el rostro de esa persona cambiar.

Ver esperanza aparecer donde antes parecía no haberla.

Y eso también me ministraba a mí.

👨‍👩‍👧‍👦Servir junto a mi familia

Ser madre, empresaria y estar involucrada en diferentes proyectos no siempre es sencillo.

Pero descubrí algo que para mí ha sido una gran bendición: involucrar a mi familia en lo que hago.

Mis hijos han aprendido a servir conmigo.

Incluso mi hijo de siete años quiere acompañarme cuando voy a entregar comida a personas necesitadas. Mi hija de 18 años también ha comenzado a participar en actividades dentro de las prisiones y a compartir la palabra.

Para mí, ver a mis hijos desarrollar un corazón dispuesto a servir es una de las mayores bendiciones.

También tengo la bendición de contar con mi esposo, porque compartimos ese mismo corazón.

Cuando le digo que quiero hacer algo para ayudar a alguien, él no solamente me apoya, sino que muchas veces me dice: “Dale un poquito más.”

Creo que estamos juntos por un propósito: hacer la obra de Dios.

👉 Mi historia de abuso y el proceso de perdón

Formar parte de Seats of Life tiene un significado muy especial para mí porque yo también fui víctima de abuso.

Tenía apenas ocho años.

No fue fácil.

Durante mucho tiempo llevé muchas cargas y sentimientos que fueron muy difíciles de procesar. Incluso llegué a pensar que quería ver morir a la persona que me había hecho daño.

Yo fui abandonada por mi madre cuando tenía dos años y fui criada por mi madrastra. Para mí, ella no es simplemente mi madrastra. Es la mujer que Dios puso a mi lado para cuidarme y proteger mi corazón.

La persona que abusó de mí era el esposo de mi tía.

Después de lo ocurrido, muchas cosas sucedieron dentro de mi familia. Mi mamá sufrió un derrame cerebral y yo también cargué con la sensación de que era responsable de todo lo que estaba pasando.

Pero durante mucho tiempo nadie habló de lo que me había sucedido.

Yo esperaba que me defendieran.

Esperaba que alguien hablara.

Y ese silencio también dejó una carga muy profunda en mi corazón.

❤️Cuando aprendí a perdonar

Mi proceso comenzó a cambiar cuando llegué a Alfa y Omega.

Allí aprendí mucho sobre el perdón.

Entendí que guardar rencor, orgullo y resentimiento no me estaba ayudando. Al contrario, me estaba haciendo daño a mí misma.

Tuve que aprender a morir a todo aquello que me estaba destruyendo por dentro.

Y entendí algo muy importante:

mi propósito era mucho más grande que lo que me había pasado.

No podía permitir que aquello que alguien hizo contra mí determinara quién iba a ser el resto de mi vida.

Hoy puedo mirar hacia atrás y ver aquella experiencia como una cicatriz.

Cuando una herida está abierta, hasta el aire puede hacerla doler.

Pero cuando la herida sana, queda una cicatriz que demuestra que hubo un proceso.

Eso es lo que siento que ha ocurrido conmigo.

Lo que viví forma parte de mi historia, pero ya no tiene el mismo poder sobre mí.

🔥 Convertir mi experiencia en un propósito

Durante mucho tiempo tuve el deseo de ayudar a mujeres que habían sufrido abuso, especialmente en Haití.

No ha sido fácil, porque existen muchas dificultades y necesidades.

Pero hoy veo una oportunidad para unir esfuerzos a través de Amazing Grace y Seeds of Life

Quiero ayudar a mujeres que están pasando por situaciones que yo conozco de cerca.

Quiero que puedan levantarse.

Quiero que puedan restaurarse.

Quiero que sepan que lo que les ocurrió no tiene que destruirlas.

Mi experiencia me permite mirar a una mujer que está sufriendo y comprender que detrás de su situación puede haber años de dolor, miedo, vergüenza y silencio.

Por eso considero tan importante llevar acompañamiento, apoyo espiritual y herramientas que puedan ayudarles en su proceso.

🙌 Mi deseo es levantar a otras mujeres

Hoy tengo un deseo muy fuerte de utilizar mi historia para ayudar a otras personas.

No quiero quedarme mirando solamente lo que pasó.

Quiero mirar lo que Dios puede hacer después de aquello.

Creo que hay muchas personas que han sido heridas y que necesitan saber que pueden comenzar nuevamente.

También creo que necesitamos más información y herramientas para identificar situaciones de abuso y reconocer patrones que pueden poner a una persona en peligro.

A veces podemos tener personas cerca de nosotros que están atravesando situaciones difíciles y no sabemos cómo identificarlas.

Por eso es importante aprender, informarnos y estar atentos.

Mi deseo es que, a través de Seeds of Life y Amazing Grace, podamos llevar esperanza y ayudar a más mujeres a levantarse.

📢Mi pasado no define mi propósito

Si pudiera hablarle hoy a aquella niña de ocho años que fui, le diría que lo que ocurrió no pudo destruirla.

Esa niña atravesó algo que nunca debió vivir.

Pero hoy estoy aquí.

Estoy sirviendo.

Estoy ayudando.

Estoy levantando comunidades.

Estoy utilizando mi historia para llevar esperanza a otras personas.

Y eso me recuerda que nuestro pasado puede formar parte de nuestra historia, pero no tiene que definir nuestro futuro.

Hoy quiero seguir sembrando.

Quiero seguir ayudando.

Quiero seguir levantando mujeres.

Quiero que otras personas puedan experimentar la restauración que yo también he experimentado.

Porque cuando una persona encuentra sanidad, puede convertirse en una fuente de esperanza para alguien más.

Y esa es una de las razones por las que estoy aquí.

Para sembrar vida.

Para levantar.

Para servir.

Para recordarles a otras mujeres que todavía hay esperanza.

🙏Oremos juntas

Señor, gracias por la vida de cada mujer que está leyendo estas palabras.
Gracias porque conoces cada historia, cada herida y cada situación que muchas veces hemos tenido que guardar en silencio.
Te pido que sanes cada corazón herido y que ayudes a cada mujer a entender que lo que alguien hizo contra ella no define su valor ni su futuro.
Dale fuerzas para perdonar, para avanzar y para descubrir el propósito que tienes para su vida.
Permite que cada herida pueda convertirse en una cicatriz de restauración y que cada historia pueda ser utilizada para llevar esperanza a otras personas.
Bendice a cada mujer que sirve, que ayuda y que decide convertirse en una semilla de vida para alguien más.
Y permite que, a través de Seeds of Life y Amazing Grace, podamos seguir levantando mujeres, ayudando familias y sembrando esperanza.
Que nuestro pasado nunca sea más grande que el propósito que tienes para nosotros.
En el nombre de Jesús.
Amén.

Pastora Mariam Delgado