Fracaso y derrota, ¿Cómo ver hacia adelante con fe?

Cuando el Señor me inspiró a comenzar un Ministerio para mujeres, me mostró la singularidad de cada una de nosotras como creaciones suyas. Nos diseñó con precisión y nos dotó de talentos únicos. Aunque puedas sentirte insignificante o como si hubieras fracasado en tus intentos anteriores, quiero recordarte que no eres un fracaso, ¡tú no eres una fracasada!  Dios te creó con un propósito único y especial, lleno de habilidades y dones que te distinguen. Es crucial que abraces esta verdad y reconozcas la belleza de tu identidad diseñada por Dios.

Es normal enfrentar contratiempos en la vida, como proyectos que no salen como esperábamos o relaciones que se rompen. Sin embargo, ninguna adversidad puede definirte si decides levantarte y mirar hacia adelante con fe. Dios nunca te abandonará; él conoce cada detalle de tu ser y te ha equipado para superar cualquier obstáculo que encuentres en tu camino hacia el propósito que él tiene para ti.

Piensa en esto: así como un relojero entiende a la perfección cada pieza de un reloj que crea, Dios, tu Creador, conoce profundamente quién eres y te llama a descubrir y desarrollar tus capacidades únicas. Cuando decides poner tus talentos al servicio de Dios, transformas tu vida y la de los demás.

Para ver hacia adelante con fe ¡Tienes que aprender a verte como Dios te ve!  y decidir levantarte, porque la mano de Dios siempre estará allí para ayudarte y para socorrerte en cualquier adversidad. Quizás ahora tú no te puedas ver como Dios te ve, pero yo estoy aquí para decirte que es necesario que podamos vernos como Dios nos ve, ya que a sus ojos somos más que vencedoras, nuestro Padre no conoce la derrota ni el fracaso.

No importa cuántas veces hayas tropezado en el pasado, hoy es un nuevo día para decidir confiar en Dios y seguir adelante para alcanzar triunfos. Él te fortalecerá con su sabiduría y gracia para que puedas realizar obras que impacten en tu entorno, así como lo hizo con aquellos a quienes Moisés encomendó en el santuario.

En el libro de Éxodo, capítulo 35, Dios le dijo a Moisés:  elige hombres para trabajar en el santuario, y mira lo que Moisés declaró sobre ellos en el verso 35: y los ha llenado de sabiduría de corazón, para que hagan toda obra de arte y de invención, y de bordado en azul, en púrpura, en carmesí, en lino fino y en telar, para que hagan toda labor, e inventen todo diseño.

Esta palabra de Dios es vigente ahora para ti, las palabras y las promesas de Dios no se vencen ni tienen una fecha de caducidad. Dios te va a llenar de sabiduría de corazón. Esa sabiduría viene directamente del trono de Dios, esa gracia viene solamente de Dios, él te capacita para que puedas inventar, para que hagas cosas fuera de lo común, para que seas una punta de lanza en todo lo que hagas y emprendas. Declaro sobre tu vida que vas a tener de lo alto, esa gracia y esa sabiduría de corazón. Las cosas maravillosas que tú vas a lograr provienen de una fuente sobrenatural que se llama Dios. 

No se trata de enfocarte en tus habilidades, se trata de reconocer que quien te dio las habilidades para poder vencer, es Dios. Si tú quieres que tu bendición sea duradera, debes de reconocer que es Dios quien te abre las puertas, no son tus contactos, no son las personas de influencias que conoces. Es la gracia y el favor de Dios que está sobre ti y te permiten entrar por esas puertas que él ya abrió para ti.

¡Mujer hay mucho camino que todavía tienes que recorrer, te espera un largo camino! ¡ánimo! 

Recuerda siempre las palabras del Salmo 27:10: «Aunque mi padre y mi madre me abandonen, el Señor me recibirá». Dios está contigo en cada paso del camino, y su promesa de apoyo y cuidado nunca expira.

Repite ahora conmigo: ¡Dios nunca me va a abandonar!
Finalmente, oremos juntas: Amado Padre Celestial, te agradezco por crearme de manera perfecta y única. Reconozco que soy amada y diseñada por ti con un propósito divino. Hoy entrego mis sueños y proyectos en tus manos, y te pido que dirijas mi camino con tu sabiduría y amor. Ayúdame a verme a mí misma como tú me ves, y a caminar en confianza y victoria, sabiendo que todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Lléname de tu sabiduría, inteligencia y conocimiento, para honrarte solo a ti con todo lo que soy, todo lo que tengo y todo lo que me permites hacer. En el nombre de Jesús, Amén.Este mensaje es un recordatorio de que, con la ayuda de Dios, podemos enfrentar cualquier desafío y seguir adelante con fe y determinación. No estás sola, Dios está contigo ahora mismo junto a ti y dentro de ti. Si necesitas apoyo en oración por una causa especial, comunícate conmigo ahora a través de mi sitio web y redes sociales. ¡Juntas somos más!