¡La Oración es la llave que abre las puertas!

Querida amiga,

Hoy quiero hablarte abriendo el corazón sobre una realidad que todas conocemos: Solo basta prestar atención a nuestro alrededor y ver que hay muchas personas que están pasando por momentos de necesidad, siempre hay alguien que está atravesando por valles y desiertos muy difíciles y Dios quiere usarte a ti como un instrumento de su amor y esperanza. 

Declaro que en tu vida se abrirán puertas de bendición, oportunidades y liberación. Tal vez estás enfrentando una situación difícil con tu hijo, quizás pasando una temporada de rebeldía, pero decirte que puedes tener la certeza de que Dios está obrando, aunque tú en lo natural veas lo contrario. Se están abriendo hoy puertas de restauración y sanidad para él, porque hay una promesa maravillosa en la biblia: “Cree en el Señor Jesús, y serás salvo, tú y toda tu casa” (Hechos 16:31)

La clave para abrir esas puertas de bendición siempre será nuestra arma más poderosa: LA ORACIÓN. Tu oración no es solo un acto; es un poder que provoca cambios en el mundo espiritual. A través de tu intercesión, puedes generar contracciones que traerán transformación. No te quedes simplemente esperando que va a suceder; debes tomar acción orando. Tu fe y tu oración son capaces de provocar un tsunami espiritual de cambios en cada situación. 

Es natural que el entorno muchas veces te duela. Puede que escuches palabras duras o te enfrentes a desafíos que te hieran, pero recuerda: no te muevas por lo que oyes o sientes. Muévete y aférrate a las promesas de Dios para ti. Él dice que el fruto de tu vientre es bendecido, y tus oraciones están siendo escuchadas, ese hijo pródigo regresa a casa, pero no puedes desmayar, se constante en la oración, esa es la llave que abre esas puertas.  

Recuerda el testimonio de Cornelio en el libro de Hechos 10:31, quien recibió la confirmación de que su oración había sido escuchada. Coloca tu nombre en esa promesa y decláralo así, por ejemplo: ¡Mariam tu oración ha sido escuchada!, ¡vamos ponle tu nombre, porque los oídos de Dios están atentos a la oración de sus hijos! Si yo pude ver el cambio en la vida de mi hijo después de tres años de oración, tú también puedes experimentar esa transformación milagrosa.

No te rindas. Persevera y presenta a tu hijo y tu situación ante el altar de Dios. Hay una promesa poderosa en los Salmos: “Hubiera desmayado si no creyera que veré la bondad de Dios en la tierra de los vivientes.” Mantén la fe, porque verás el cumplimiento de sus promesas.

Sé que este es un momento crucial para tu vida debido a la tormenta que parece ser cada vez más fuerte. Pero hoy te digo con toda certeza: ¡la intervención del Espíritu Santo está a punto de manifestarse! No te dejes llevar por lo que ves o sientes; confía en lo que dice la Palabra de Dios. Presenta tus peticiones con gratitud y alabanza, sabiendo que Él es el que traerá los cambios necesarios. 

Te invito a rendirte solo a Dios en oración, a permanecer firme y a no dudar del poder sobrenatural que se desata cuando puedes creer. 

¡Largo camino te queda por recorrer! aún hay cosas que ojo no vio ni oído oyó ni siquiera han subido al corazón de algún hombre, son las cosas hermosas y maravillosas, las cuales Dios tiene preparadas para ti y tu familia.  

OREMOS JUNTAS: 
Padre Celestial, venimos ante ti con corazones agradecidos. Espíritu Santo te pedimos que nos enseñes a orar como conviene. Sabemos que la oración es la llave del Reino que abre toda puerta de bendición en nuestras vidas. Ayúdanos a reconocer la importancia de Orar sin cesar, y que esta sea siempre nuestra primera opción en cada situación. Guíanos en cada palabra, en cada susurro, para que nuestras oraciones sean efectivas, llenas de fe y poder. Que nuestras súplicas estén alineadas con tu voluntad, y que, a través de la oración, podamos experimentar la transformación que solo se puede encontrar estando en Cristo. 
Te agradecemos por tu amor incondicional y por las bendiciones que están por venir. Te lo pedimos en el nombre de tu Hijo amado Jesucristo, ¡amén!
Con amor,
Tu amiga y Pastora Mariam Delgado