Dios me fortalece

Leer:  Isaías 40:29

“El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas”. (Isaías 40:29).

PASAJE COMPLEMENTARIO: Isaías 40:12-31

Hay momentos en la vida en que pensamos que se han agotado nuestras fuerzas, que nada podrá levantarnos y que no podremos superar las dificultades; sin embargo, el que conoce y confía en Dios, tiene la oportunidad de renovar sus fuerzas, y de multiplicarlas aún cuando éstas se hayan extinguido.

El que confía en Dios, toma la vida con una actitud de triunfador:

•⁠  ⁠Sabe que todo lo que emprende va a salir bien

•⁠  ⁠Desarrolla audacia y actitud emprendedora para no dejarse desviar de la meta

•⁠  ⁠Posee empeño y perseverancia

•⁠  ⁠Da un alto valor al tiempo

•⁠  ⁠Rompe con los esquemas mentales del pasado, que le paralizan y le llenan de temor

•⁠  ⁠No se da por vencido: «Todo lo puedo en Cristo que me fortalece»

•⁠  ⁠Orienta la felicidad hacia el servicio

•⁠  ⁠Mantiene a la familia unida.

Hoy te invito a remontarte muy alto. Ve a la presencia de Dios y permite que Él aclare tu mente, renueve tus fuerzas y aliente tu corazón. No insistas en depender de tus limitados recursos; toma los divinos, que están a tu disposición y comienza a volar como las águilas.

No importa que aparentemente te encuentres en desventaja. La Palabra de Dios dice, que aun los fuertes se fatigan y se cansan, y que aun los jóvenes flaquean y caen, pero los que esperan en Él, tomarán aliento, dispondrán de nuevas fuerzas, serán habilitados de una manera sobrenatural para seguir adelante, correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán. Cree con todo tu corazón, pon en Él tu confianza, aprópiate de estas reconfortantes verdades y experimentarás también en tu vida, cómo va tomando aliento, cómo se va agigantando frente a los problemas, cómo se van desarrollando en ti, alas como de águilas, que te llevarán a remontarte muy alto, por encima de todo problema o adversidad.

OREMOS, HABLEMOS CON DIOS
“Padre bueno, gracias porque a través de las dificultades, puedo ver tu amor y respaldo. Hoy decido remontarme por encima de ellas y tomar de ti la fuerza necesaria para continuar viendo tu victoria sobre mi vida. Enséñame a descansar en tu Palabra y en la certeza de que tu diestra siempre me sostendrá, Amén”
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