DIOS TIENE SUS OJOS PUESTOS EN TI

“Y Él se sentará como fundidor y purificador de plata.” Malaquías 3:3

Me llamó mucho la atención este verso, porque recordé cuando fui a Israel, mientras caminaba por la ciudad antigua, había cientos de negocios y pude observar como era el proceso de la purificación de la plata y como hacían objetos preciosos, como bandejas, collares, copas, y muchas cosas más.

La persona que hacia todos estos preciosos objetos, sostenía una pieza sobre el fuego, dejándolo calentar intensamente para poder purificar la plata, debía ser sostenida en medio del fuego, para así poder sacar las impurezas. Ya que la plata es uno de los metales más impuros, está muy mezclado con otros minerales.

Proverbios 25:4 dice “Quita la escoria de la plata, y de allí saldrá material para el fundidor.”

La escoria de la plata está compuesta de hierro, carbón, bronce y plomo y tiene muy mal aspecto en su estado natural, es por esta razón que el fundidor tiene que prestarle total atención durante todo el tiempo, de lo contrario el material puede perderse.

“Y Él se sentará como fundidor y purificador de plata”…

El platero no solo tenía que permanecer sentado frente al fuego durante todo el tiempo que la plata era refinada, pero no podía distraerse, ni quitar la vista, porque si la pieza de plata era dejada más tiempo del necesario en el fuego, era destruida y no servía.

Después de separarla de todos los elementos, de toda la escoria, la plata se vuelve limpia, brillante y moldeable para poder hacer varios objetos como copas, bandejas, joyas, etc.

Un detalle interesante es que la plata no se puede purificar por si sola, se necesita la acción del fundidor que con sus manos y sus ojos prestando total atención al proceso, para llegar a sacar la belleza del metal.

De igual manera, tú no te puedes purificarte por tu propia cuenta, hay que reconocer que solamente Dios puede limpiarte, sacando todo lo negativo de tu vida y dejando lo mejor de ti. Durante ese proceso su mirada y su atención están constantemente sobre ti y no te dejará hasta que seas restaurada, sanada y liberada.

¿Cuándo el platero sabe que la plata está completamente refinada? Cuando puede ver su imagen reflejada en ella. 

Si hoy sientes el calor del fuego, recuerda que Dios tiene sus ojos puestos en ti y continuará observándote hasta que vea su imagen en ti.