El Señor obra a tu favor

Leer:  2 Corintios 1:3-4

Ver: El Señor obra a tu favor | Mariam Delgado

No importa las circunstancias difíciles, Dios promete ser nuestro consolador. Su presencia y su constante vigilancia son suficientes para sostenernos. 

Cuando soportamos dificultades, es porque hay un propósito detrás de ellas. Si bien nunca es placentero, el sufrimiento ayuda a desarrollar nuestra madurez y refinar nuestro carácter, obtenemos sabiduría al soportar las pruebas de la vida, que podemos transmitir a otros que se cruzan en nuestro camino, sabiendo esto, anímate a que el dolor que atravesamos hacia abajo nunca es en vano.

Dios ama convertir en bien las cosas que el enemigo planeó para mal.

Cuando salgas del otro lado de la tribulación, como oro probado en fuego, ¡Estarás refinado y resplandeciente! y a medida que avanzas en los días de la vida, piensa en cómo puedes brindar consuelo a quienes te rodean. 

¡Y recuerda, a Dios le gusta darnos belleza en lugar de cenizas y siempre obrará a tu favor!