¡La crisis produce transformación y además viene a revelar en quien verdaderamente estamos confiando!
En esos tiempos de dificultades, en esa crisis que te ha tocado atravesar, sé que has enfrentado desafíos, que pueden poner a prueba tu fe. Sin embargo, es precisamente en estos momentos, cuando se deja ver la verdadera fuente de nuestra confianza. En medio de las crisis, es esencial recordar que nuestra esperanza y seguridad están en las manos del Dios Todopoderoso. Aunque las noticias y circunstancias pueden parecer desalentadoras, la promesa de Dios es que su pueblo será prosperado y encontrará protección. Pero debemos aprender a usar las llaves del Reino para ver esas promesas manifestadas en nuestras vidas, una de esas llaves es el poder que se manifiesta cuando declaramos la palabra de Dios. Hoy quiero hacer tres declaraciones poderosas por tu familia, tu hogar y en especial por tus hijos.
1. DECLARO: La Protección Divina sobre tus hijos.
Primero, profetizo que el Dios Todopoderoso, el Señor de los Ejércitos, guardará a tu familia de todo mal y de las acechanzas del enemigo. En estos tiempos de incertidumbre, debes recordar que hay una protección angelical que se activa cuando crees y confías en Dios. Tu fe y confianza desatarán una protección especial sobre tus hijos, guiándolos y cuidándolos. Declaro que este año no habrá más conflictos con tus hijos. Jehová Sabaot, uno de los nombres redentivos de Dios, pelea tus batallas. Como se menciona en Isaías 49:25, “Y Tu pleito yo lo defenderé y yo salvaré a tus hijos.” Confía en que Dios vendrá en tu ayuda como un poderoso gigante.
2. DECLARO: La Luz de Cristo resplandece sobre tus hijos.
La segunda declaración es que la luz de Jesús resplandece sobre la vida de tus hijos y sobre tu hogar. Aunque las tinieblas puedan parecer intensas, la luz de Cristo disipará toda oscuridad y protegerá a tus hijos. Tus hijos habitarán bajo el abrigo de Dios y serán cubiertos por su protección. La luz de Cristo entrará en tu hogar, sacando a tus hijos de cualquier área de tinieblas y levantando tu hogar como una luz brillante en la mañana.
3. DECLARO: Un tiempo de Misericordia y Favor sobre tus hijos.
Por último, profetizo que tus hijos experimentarán un tiempo maravilloso de misericordia. La misericordia de Dios se extiende sobre ellos, incluso si se han apartado. La semilla de la fe sembrada en sus corazones provocará su regreso al camino de Dios. Declaro que tus hijos no se perderán. La gracia y el favor sobrenatural de Dios se manifestarán en sus vidas. Como dice el Salmos 89:33, “No quitaré de él mi misericordia, ni olvidaré mi pacto.” Este no es el tiempo de temer, sino de creer y confiar. Eres una provocadora de milagros, y Dios está buscando esa fe en ti para respaldar y conceder las peticiones de tu corazón.
En estos tiempos de crisis, no te rindas. Eres una vencedora, y con la ayuda de Dios, superarás cualquier desafío. Mantente firme en la fe y sigue confiando en que Dios está trabajando a tu favor.
OREMOS JUNTAS:
Amado Dios, te agradezco por tu constante amor y fidelidad en nuestras vidas. En medio de esta crisis que he estado atravesando, declaro mi total confianza en Ti, en tu poder y protección sobre mi familia. Señor, te entrego la vida de mis hijos y te pido que extiendas tu mano protectora sobre ellos. Fortalece mi fe para creer que tú siempre estás obrando, incluso cuando no puedo ver. Gracias porque tu disipa las tinieblas en mi hogar. Declaro Tu misericordia y favor sobre cada uno de mis hijos, y confío en que ellos te servirán, te amarán y andarán en el camino de la fe. Que Tu gracia abunde en nuestras vidas y que podamos ver tus milagros hechos realidad. En el nombre de Jesús, amén.