¡3 consejos para ser mejor esposa!

Hace poco recibí un mensaje privado en mis redes sociales de una mujer que me compartía lo siguiente: 

¡Me dicen que no le de tanta atención a mi esposo! ¿Pero cómo debería actuar, como debería de ser como esposa?

Querida amiga ante tal pregunta, lo primero que puedo notar es que tu preocupación, está bastante influenciada por el qué dirán. Las opiniones de terceros muchas veces están de más. Lo que digan otras personas no deben determinar el comportamiento que debes tener como esposa. En tu relación de matrimonio debería ser suficiente lo que Dios dice de ti, y lo que tú y la comunicación tienes con tu esposo tengan, pues nadie más sabe a profundidad lo que se experimenta a diario en tu vida conyugal. 

Ciertamente la biblia dice que en la multitud de consejos se halla la sabiduría, pero debes discernir cuándo un consejo viene de parte de Dios y cuando no. 

El nivel de tu paz podrá ayudarte a determinar cuando estos consejos vienen para edificarte o para destruirte.

Dios me dio un hombre maravilloso el cual amo y admiro profundamente, llevamos 38 años de casado, ¡Imagínese él cubano, mis padres son del Líbano pero fui criada en Puerto Rico, crianzas totalmente diferentes! 

No te puedo decir que siempre ha sido fácil, solo Dios nos ha ayudado hasta aquí a comprendernos, amarnos y servir en su Reino juntos. 

Por eso hoy quiero brindarte tres consejos basados en los principios bíblicos para que puedas ser una esposa conforme al corazón de Dios. 

Pero más que consejos, son actitudes que debemos determinarnos a desarrollar como esposas que quieren agradar a Dios y cumplir su rol de ayuda idónea dentro de su matrimonio y hogar.

Génesis 2:18 nos recuerda el deseo del corazón de Dios cuando pensó en crear a la mujer.

Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él. 

Estas palabras, son las palabras de Dios en el libro del Génesis, para describir la mujer que había creado para Adán. Una igual a él, en valor y dignidad, pero diferente.

El diseño de la mujer como ayuda idónea es uno que implica fortaleza. Ella está llamada a apoyar el liderazgo del hombre y a facilitarle su funcionamiento en el rol que Dios le ha asignado. Ella está para defender, ayudar, proteger, socorrer al débil y al necesitado, consolar. Todas estas palabras se relacionan a la imagen de Dios que la mujer lleva plasmada de una manera especial y femenina. Además, son palabras que implican una gran fortaleza de carácter.

Entonces para poder llegar a ser el diseño de la esposa como ayuda idónea que Dios soñó al crearnos, debemos aprender a desarrollar estas TRES CUALIDADES en nuestro carácter y forma de ser. 

  1. Ser una esposa AYUDADORA: 

Necesitarás desarrollar la mentalidad de cooperación, en todas las áreas. No te quedes esperando que solo la ayuda sea para ti, es fundamental ser un pilar en momentos de dificultad y celebrar los logros juntos. 

Nuestro Señor Jesús nos dejó estas palabras de aliento:
“Hay más bendición en dar que en recibir”.  Hechos 20:35

  1. Ser una esposa COMPRENSIVA: 

Necesitarás desarrollar una actitud de comprensión. Aunque muchas veces no logres comprender el porqué de ciertas actitudes en tu esposo, la verdad es que muchas veces ni ellos mismos te sabrían dar una respuesta del por qué muchas de sus acciones. Debemos comprender que todos tenemos batallas espirituales que enfrentar, y muchas veces deberás pensar también no solo en tus necesidades sino también en las de él, en sus necesidades más profundas. 

Aprende a elegir tus batallas, no te desgaste en cosas que solo Dios puede transformar. Recuerda que tu lucha no es contra carne ni sangre sino contra huestes espirituales de maldad que buscan constantemente destruir todas las áreas de tu vida. 

  1. Ser una esposa PERDONADORA:

Ningún matrimonio puede sobrevivir con actitudes negativas o vengativas.

Nuestra carne tiende a querer reclamar una actitud de venganza cuando, por ejemplo, no recibimos lo que pedimos de nuestros esposos, cuando él no te dice lo que quieres oír, cuando no hace las cosas como tú quieres que se hagan. Muchas veces tendrás que aprender a pasar la ofensa por alto. Esto no se trata de que no lleven todo a la comunicación abierta, sino que en el proceso de transformación puedas tener ojos de amor y paciencia para cosechar los frutos de tus acciones.  La mayoría de las causas de falta de perdón en las parejas son por motivos triviales, que debemos aprender a resolver con la mejor actitud.  

Mantén un espíritu dispuesto, no veas tu matrimonio a través de los ojos de la negatividad. Eres una mujer sabia que con sus palabras edifica a su hogar, esa es tu esencia, y es el diseño de Dios para la esposa que es ayuda idónea. 

Finalmente, antes de estas tres actitudes que debemos desarrollar como ayudas idóneas, debe prevalecer ser una MUJER DE ORACIÓN

Por eso en este momento te pido que OREMOS JUNTAS:
Padre Celestial te doy gracias por darme la bendición del matrimonio, Señor, te pido que me guíes y me muestres el camino para ser la esposa y ayuda idónea que Tú soñaste para mí. Dame la sabiduría, la paciencia y el amor necesarios para ayudar, comprender y perdonar a mi esposo, reflejando así tu voluntad y construyendo juntos una relación sólida y llena de bendiciones. Permite que yo pueda crecer en tu sabiduría, y escuchar siempre el mejor consejo que viene de ti y que encuentro en tu palabra. Que se haga tu perfecta voluntad en mi matrimonio y en toda mi familia, te lo pido en el nombre de tu hijo amado Jesús. Amén.”